A veces ( de Rodrigo Ratero )

  A veces el mundo acojona, otras sorprende, la mayoría de las veces nos es indiferente. Es una putada estar siempre buscando sin saber el que. Si te pasas el día consumiendo mierdas es obvio que mierda expulsarás ya sea por el culo o por la boca. Anoche vi como dos hombres se pegaban en el bar por una discusión futbolística, también me sorprendí a mi mismo vomitando en la puerta de ese mismo bar, entonces es cuando apareció ella, fuera estaba lloviendo y estaba empapada. Entró y pidió una copa, la bebió tan rápido como yo limpié mis ojos de lagrimas y mis comisuras de unas babas ácidas. Me senté a su lado y pedí otra cerveza, la observé durante unos segundos, ella notó mi mirada posada sobre su figura.
-¿Que coño miras?-me preguntó.
Su aliento olía a alcohol rancio y pensión barata.
-Miro lo que me da la gana zorra-contesté empujándola.
El murmullo del bar si silenció durante un momento, la chica se reincorporó.
-¿Quieres otra cerveza?- me preguntó mirándome de arriba abajo
-Claro-contesté.
  Aunque su tono se torno amable notaba un drama detrás de esa chica, aunque mi contestación no fue la apropiada si me hablas como una borracha porque estás borracha, te contestaré como un borracho porque estoy borracho. Sólo verla entrar por la puerta pensé en matarla. Iba a librarla de esa pena que arrastraba y a mi me ayudaría a calmar la mía, la pena, la necesidad o el ansia llamalo como quieras. 
 
  Acabamos la siguiente ronda y yo la invité a ir a mi casa, ya nos habían visto juntos demasiado tiempo en ese bar, cinco minutos a veces es demasiado tiempo. Ella accedió a ir a mi casa, está claro que ahora mismo le daba todo igual, a mi también.

 

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