Adios maco (de Rodrigo Ratero) (fragmento de la novela “Picos y colmillos”)

  Mañana por fin, por fin salgo en bola, seis meses encerrao como un animal, hijos de puta. Sólo faltan unas horas para quitarme de encima a estos putos boquis, este puto chabolo que tanto me ha visto sufrir. Estoy aquí por un raca, si colega como lo oyes, seis meses por un coche. La verdad que fui un gil, estaba con mi colega el Soni, me había comido unos cuantos roinoles, iba cieguísimo, el Soni iba de jaco, pero yo paso de esa mierda prefiero las ruedas, con unos frascos de bustacas soy el tío más feliz. Pero ese día la cagué había abusao de la priva de las bustacas y me dio por hacerme una pelotilla, ya ves una pelotilla tol mundo sabe que el seat 600 se abre y se puentea fetén, pues ni por esas, llevaba un pedo que no me enteraba, aparecieron los picos y recuerdo al Soni escondiéndose debajo un coche, de hecho es casi lo último que recuerdo, por suerte de las ostias que me metieron los picos tampoco me acuerdo casi. A pesar del pedo yo soy legal, dije que iba sólo, no hay nada peor en la vida que un pucabón, y aunque me frieron a ostias nunca delataría a un colega ni a nadie, eso descarao. En el maco los pucabones están muertos y aún así haberlos haylos. El maco es duro, yo sólo tengo diecisiete años, cuando entré dieciséis. Eso esta lleno de bujarrones y los más jóvenes lo tenemos peor porque los viejos nos tratan como si fuésemos pibas. Lo principal es no achantarse, si alguien te viene a joder le tienes que meter, aunque sepas que es más fuerte que tú. Mira el Sebas era de los críos más bravos en la calle llegó al maco achantao y acabó chupándosela a media galería, hasta alguna barita le pusieron, pobre chaval, es colega mío pero cada uno se tiene que buscar la vida por su cuenta, al menos en el maco. Los boquis son lo peor, ven como violan a un chaval y no hacen nada, por suerte están los de la COPEL que castigan a violadores y abusones pero aún así debes andar al loro y con los ojos bien abiertos o acabarán jodiéndote de todos modos, esto es Carabanchel. Como aquella vez, llevaba tan sólo unos días aquí dentro y el Rejas un viejo cabrón que lleva aquí media vida se colgó de mí. Al principio me ofreció jaco, pero le dije por donde se podía meter esa mierda, pensé que se olvidaría pero siguió insistiendo. Otro día me ofreció canutos, otro coca, ni siquiera acepté cuando me ofreció dos cajas de rophinol, yo no soy un bujarrón y punto. Más tarde me llegó el soplo de que al final le había dado el rophinol a dos pringaos para que me sujetaran mientras me rompía el culo. Me lo sopló un pibe de su chabolo que es de mí barrio, querían pillarme antes de bajar al patio, así que les estaba esperando detrás de la puerta de mi chabolo, había afilao bien mi cuchara según lo vi llegar le metí dos mojaas al Rejas en el culo por maricón. Al ver toda la sangre los otros dos salieron corriendo. Desde ese día el Rejas dejó de molestarme.
  Cuando sales al patio es lo mejor, te sientas al sol paseas con la peña del barrio. Aquí hay mucha gente hecha polvo de la mierda el caballo, ¿Sabes tronco? Hace poco, apenas un año y medio se empezó a poner de moda y está dejando a la gente jodida. Al principio la gente se chutaba ampollas de metasedin, dialudid, percodal y otras mierdas de farmacia pero el que empezaba con el jaco ya no quería otra cosa. Mis colegas de ahí fuera el Soni, el Cholo, les encanta darle a la flauta, antes fumaban chocolate, tripis y comían bustacas conmigo, ahora parece que no quieren más que caballo. Aquí dentro se consigue muy fácilmente si tienes pelas, y mejor que el de la calle. Es fácil meterlo aquí en el talego lo que no es tan fácil es meter las chutas y no veas colega que panorama aquí to la peña de una galería chutándose con la misma jeringa que al final la chuta estaba to torcida y casi inservible. Jeringuillas despuntadas con bolígrafos por embolo. Pero a la peña se la suda, no ven esperanza, conozco a peña con ruinas hasta de veinte berejes, y joder veinte berejes aquí… yo estao seis meses y me quería morir. En Carabanchel está tó lleno mierda, estamos en algunos chabolos para dos séis personas, el rinchi es una puta mierda, te dan poco y además sabe a rayos a veces tiene bichos y tó, es normal que por el pan y por la fruta haya ostias. Los boqueras te dejan ir a comunicar cada vez que a ellos les sale de los huevos. Los cagüis, que encima hay que pagarlos, son agua sucia que te jode las tripas. Y el aislamiento… eso es lo peor, no se lo deseo a nadie colega, es una ruina. Cuando apuñalé al Rejas a pesar de que el no fue a chusquelarse, los boquis me trincaron la cuchara y las manos llenas de sangre, me cayeron quince días de aislamiento, quince días en el chopano colega. Es una habitación oscura y húmeda, como una mazmorra, no tiene cama ni mesas ni sillas ni na, sólo un agujero pa cagar y mear. Allí estas sólo, a oscuras, y te vuelves loco, no sabes si es de día o de noche, no hablas con nadie, los segundos se vuelven horas, las horas se vuelven días se te pasa por la cabeza hasta quitarte de en medio, hay muchos chavales que no lo han aguantao y se han suicidao, te lo juro tío, aquello era una mierda. Pero esa mierda se acabo, mañana salgo en bola y esta vez no dejaré que me vuelvan a coger estos hijos de puta.
  Pienso ponerme bien na más salir, seguro que el Soni ya ha preparao algo como si lo viese, que demasiao, unas horas y libre de nuevo. Me pregunto como estará la peña, siempre que entras preso la gente del barrio los que hay dentro que van a salir o los que hay fuera que seguramente acaben entrando te dicen que vendrán a verte, pero es mentira aquí no viene ni dios, y lo entiendo este sitio es un asco, pero es duro, sólo mi vieja me ha traído un cubo al principio y el Soni a venido a verme, también una vez vino el Cholo, pero una vez na más, aquí no hay tías así que no le interesa.
  Vaya ful, sólo me quedan unas horas y no puedo dormir, estoy pensando en mañana continuamente en la salida, ¿Me vendrá alguien a buscar? Mis compañeros de chabola están ciegos de potro, por una vez me metería un pico aunque sea por relajarme y dormir pero no tengo ni un gil así que habrá que joderse. Enciendo otro cigarrillo y veo como el humo se estrella contra el techo de mi chabolo…
 

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