Colmillo Nery (de Manuel Sirvent)

  Todo comenzó una fatídica tarde de verano. Nos dirigiamos a pegarnos un remojón en un paraje del rio, donde las aguas fluían plácidamente y la orquesta sinfónica del cantar avícola engrandecían aun mas si cabe la belleza natural de tan singular paisaje. Cuando sin previo aviso, a lo strangis, nos sorprendio un ente estraño, cual castigo de los dioses. Un ser autopropulsado con unas bermudas narajas y una camiseta garabateada en la que se podía descifrar unos símbolos inconexos que asemejaban las siglas NERY, comenzó a deslizarse desbocado por la via, a la vez que su frondoso cuerpo se hinchaba de forma desmesurada y una voz parecía distorisinarse y prolongarse en el tiempo hasta limites insospechados hasta entonces que decía: “quitarooos caaabrooooneeeees, queeee noooooo teeeeengoooooooo freeeeeeeeeeeenoooooooosssssss”.
  Entre un ambiente de consternación e irealidad, la gran masa incontrolada arremetio contra el asfalto,y el patinar de sus patillas provoco unas chispas, con tan mala fortuna que confluyeron con una mancha de aceite, convirtiendose de este modo en un cuerpo incandescente rodante, que sin mas remedio impacto con la gasolinera y se convirtio en una bola de fuego volatil que  arraso todo el barrio y llego hasta la ferretería.

  Los testigos oculares del susodicho suceso, aseguraban que el incidente fue provocado por un descuido miestras se producía una ingesta de pipas, e incluso alguno que otro achacaban a un chupachus, la rareza de los vocablos utilizados y  la pérdida de equilibrio del personaje.

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