Conducta inapropiada ( de Manuel Sirvent )

MonasterioSiempre pensé que los rumanos la chupaban por diez euros, pero esa noche, y depues de regatear, conseguí que lo hiciera por cinco. Y es que no hay nada como un año en Tenerife, en un monasterio, purgando penas con otros compañeros, para darte cuenta de que para tener sexo, lo único que tienes que dar es la voluntad.

Estuve allí porque me pilló el director de un colegio del Opus Dei donde trabajaba, metiendome filas por la mañana, en el banco de un parque, con unos chavales que generalmente se dedicaban a la música y particularmente al trapicheo. Despues de eso, declaron mi conducta inapropiada y el ovispado me retiró de la docencia.

Antes de pertenecer a la iglesia era gerente de Mcdonals. Me fui de alli porque no soportaba que pidieran las hamburguesas con pepinillo. Tenía a todos mis muchachos realizando una tarea determinada y el puto pepinillo jodia toda la cadena de producción. En esa empresa no había ni un solo manual que determinara la forma de proceder ante esa situación, y en esas condiciones, con tal falta de previsión y seriedad, yo no podía trabajar.

Ahora me encanta mi trabajo, puedo viajar, curro poco, me pagan bien y si veo un monaguillo que este bueno me lo follo.

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