Esto es lo que quieres?… Lo tendrás ( de Rodrigo Ratero)

quinquis

Estoy hasta los huevos de estar en casa. Vaya puto rollo, puta madera. Estar encerrao es lo peor, yo soy un tío de la calle ¿Sabes colega? Anoche mientras todo el mundo estaba por ahí dabuten, disfrutando, yo aquí viendo una película de Drácula que daban el la televisión, no veas que hijo puta. Por suerte el Soni me trae jaco que al menos me hace más llevadero el encierro. Anoche mientras veía Drácula me comí unas anfetas que me trajo el ruedas y me volví loco, estuve a punto de bajar, me subía por las paredes pero esos bailes están lleno de chusqueles y de secretas, no quise jugármela.

Y estuve toda la noche despierto con las anfetas, bebiendo y fumando chinos, no veas como te situa eso colega. Se puede conseguir un puestazo dabuten si sabes equilibrarlo todo, te comes las anfetas, las bajas un poco con los chinos, bebes un poco de coñac, vuelves con las anfetas y le vuelves a dar al jaco así, equilibrándolo hasta conseguir estar en una nube que es demasiao. Por la mañana estos se levantaron y se najaron a buscarse la vida, yo seguía en el sofá con mi nube y al rato suena el timbre.

Era la Susi, se había escapao del keli. Venía histérica, por lo visto había tenido jari con la vieja.

-¿Quieres un pico le pregunté?

Al principio se negó, se hizo la tonta, pero yo sabía de sobra que aunque se lo ocultase al Soni, esa zorra vendía su conejo por un simple fliji, menudo putón. Le puse un pico bien cargao, de medio cuarto. Cuando la flaseaba se convulsionaba y ponía los ojos en blanco mientras dejaba verle sus bragas, apretó fuerte mi brazo, la eché hacía atrás y empecé a besarla el cuello, ella permanecía con la cabeza hacía atrás y los ojos cerrados. Desabroché su blusa aparté el sujetador y me puse a besar y morder sus enormes tetas, se moría de gusto la muy puta. Metí las manos por debajo de su falda y le arranqué las bragas, empecé a meterle los dedos en el coño hasta que estuvo húmeda, la zorra ni sea movía me dejaba hacer. Me quité el cinturón bajé mis gayumbos y empecé a pasarle la polla por la cara, ella no se inmutaba, le metí la polla en la boca y empecé a metersela y sacársela. Estaba completamente colocada era inútil. Bajé la polla hasta su coño y se la clavé con fuerza, me la empecé a quilar y tirarla del pelo para ver si espabilaba, a pesar del colocón la tía parecía estar en un puto orgasmo continuo. Después la giré y le dí un rato por el culo pero al cabo de un rato paré por que le empezaba a sangrar, pero yo aún no había acabado. Volví a su coño una y otra vez hasta que me corrí. Después me vestí y me senté en el sofá. Me comí otro par de bustacas y me metí una raya de burro. Que agusto estaba. Al cabo de un rato me di cuenta que la puta Susi no se inmutaba, lo que me falta que le haya dado una sobredosis a está puta… y el Soni y el Ruedas podían llegar en cualquier momento, tenía que hacer algo. Empecé a mojarle la cara con agua, después la lleve a la ducha y le mojé la cabeza, pero nada. La di varios tortazos y la tía igual. No podía permitir que estos la vieran así o habría jari y es lo último que yo quería viviendo en casa de este.

Cogí a la Susi y me la cargué a los hombros y la subí a la azotea del piso, la tumbe allí y me bajé al piso como si no hubiese pasado nada. Al cabo de un rato llegaron el Soni y el Ruedas.

-¿Ha estado la Susi aquí? -preguntó el Soni.

-¿La Susi? Que va tío ¿Por?

-Na, su vieja que dice que se ha escapao de casa ¿Donde coño andará?

-Ya aparecerá Soni, no te comas el coco.

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