Haciendo el puente y arrancando ( de Rodrigo Ratero)

El triunfoLe hice el puente a un raca guapo que tenía semao hace tiempo, me metí en la M-30 y le pisé a todo lo que daba, jalaba de maravilla. Había quedao con el Cejas para ir asaltar parejas o esparramar chalés. Necesitaba guita, estaba nervioso porque mañana soltaban al Ruedas del talego y quería que lo celebrásemos a lo grande, seis meses tío, putos seís meses en el maco por hacernos un coche, demasiao. Vaya mierda de justicia colega. En realidad se comió un marrón de tres pero se alargó a seis por mal comportamiento. Y allí estaba recogiendo al Cejas que tiene una cara de hecho polvo del copón.

-¿Tienes algo por ahí Soni?-lo primero que me dice na más entrar en el raca.

-Habrá que trabajar un poco antes ¿no?

-No seas gil que me tiembla tol cuerpo ¿Tienes o no?

-Chinda la burdi que enseguida lo tendremos.

Fuimos a un parque a asaltar parejas, lo de los chalés estaba descartao, el Cejas tenía mucho mono y al final me hubiese tocao a mí cargar con todo, así que parejas. Es algo sencillo, si no vas con el Cholo, ese cabrón es un enfermo y se las quiere trajinar a todas, con el Cejas se hace dabuten. Pero antes de llegar nos pusimos a estirar un rato, la primera vieja ni se enteró, pasé al lao muy despacio y el Cejas le arrancó el bolso descarao. El siguiente todo lo contrario, a pesar de ser mucho más vieja, de unos sesenta y pico berejes se aferró al bolso como sin ello le fuera la vida, el Cejas también lo trincó bien y arrastró a la puta unos metros, al final lo soltó la desgraciá. Después lo dejamos, últimamente a toda la peña le había dao por venir a chorar a estas zonas residenciales y solía haber muchas lecheras por aquí, no sería la primera ni la segunda vez que nos tocaba salir en pira. Las viejas apenas llevaban quince sacos entre las dos, una ful, con esto poco jomeini podíamos pillar así que fuimos a la zona donde se ponen las parejas. El Cejas estaba ya sudando a chorros.

-Tío Soni, vamos ya a por burro con lo que tenemos…

-¡Calla cagao! Ahora vamos…

Había un coche alejado, fuimos por detrás agachados, no se estaban magreando aún, que normalmente es el mejor momento pa intimidar, pero el Cejas no pudo esperar, fue por detrás de la ventanilla del copiloto agarró a la chorba del pelo y le puso el bardeo en el cuello.

-¡¡Suelta la guita y to lo que tengas de valor!! -gritó el Cejas.

-Vale, vale, pero tranquilo…

-¡Calla julai y aligera o por mis muertos que la rajo!!

-Esta bien…-dijo con voz temblorosa

-¡Lo de la chica también… y el puto anillo!

Nos lo dieron, corrimos al coche y nos borramos, la pareja estaba tan acongojada que ni se movió. Este palo ya estuvo más guapo, el menda tenía seis talegos y el anillo y la cadena eran colorao autentico, ahora sí fuimos a por potro. Pillamos y na más cogerlo nos metimos un fliji allí mismo en el buga. Yo me metí uno pequeño, pa quitar el ansia na más, quería seguir currando pa tener pelas mañana cuando el Ruedas saliera en bola.

Más tarde dejé ese raca y me pillé una loca, son los que más jalan, con este 1430 no ahí quien me eche a mi el guante y al Ruedas menos, el día que lo colocaron fue porque iba hasta arriba de bustacas, de ahí su apodo, le encantan las pastillas y conduce fetén de ahí el Ruedas. Dejé al Cejas allí mismo en San Blas porque estaba más colgao que un jamón y paso de fatigar con peña así. Pasé por la Ventilla y recogí a el Capas y el Jali sabía que tenían por ahí una chata y eso pa chorar tiendas o gasolineras está guai. En un palo guapo puedes sacarte bastante guita.

-¿Oye donde tenéis la chata? que si os apuntáis nos hacemos un comercio o una caldería.

-La tenemos escondida en casa una chorba- contestó el Jali.

-¿Vamos por ella?

-Por nosotros chachi, pero no se si la pillaremos en casa.

-¿Donde vive que enseguida lo comprobamos?

-En El Barrio del Pilar…

-¡Pues vamos pallá!

Nos acercamos hasta allí pero la piba no estaba y nos fuimos al bar de enfrente a tomar algo mientras vigilábamos si venía. Pasó una hora y yo ya me empezaba a desesperar y la tía sin venir. A la hora siguiente ya estábamos medio bolingas.

-¡Coño allí está!-gritó el Capas.

Salimos follaos y según salía el último por la puerta del bar el dueño me gritó:

-¿Quien me paga a mi esto?

Capas y Jali ya estaban hablando con la piba, yo volví a entrar y se me fue la cabeza entre el alcoho,l el jaco y los canutos. Agarré al menda de detrás de la barra -¡Dame lo que hay en la caja o te rajo!-le dije.

-De acuerdo -contestó con voz tranquila.

Se acercó a la caja, saco el dinero y justo cuando me lo iba a dar sacó un palo de debajo de la barra y me golpeó en la cara. Salí corriendo del bar al portal de enfrente, el Jali y el Capas estaban saliendo con una bolsa de deporte que le arranqué al Jali de las manos.

-¿Que haces?-me gritó.

-¡Calla la puta boca y pon en marcha el buga!

Los dos me miraban extrañados.

-¡¡Vamos coño!!-grité de nuevo.

Crucé con paso decidido la calle, en la puerta del bar estaban varios señores y el camarero gritándome sinvergüenza, al estar cerca de ellos saqué de la bolsa la chata y les apunté.

-¡Vamos hijos de puta todos dentro del bar!

Callaron y se metieron dentro, yo no paraba de apuntarles.

-¡Y ahora las carteras y la caja y rezar pa que no me lleve alguno por delante!

Me lo dieron todo sin chistar, según me dio el camarero la caja le golpeé la cara con la culata de la chata, cogí el dinero y salí corriendo a la puerta donde ya estaban esperándome con el coche.

-¡Vamos coño!-les grité.

Salimos quemando rueda calle arriba.

-¡Estas loco Soni, estas loco!- me gritaba el Jali.

-¿Que coño te ha pasao en la cara?-preguntaba el Capas.

-Callaos y conducid hay que hacerse otro buga.

Me dio un poco de rabia repartir con el Capas y con el Jali ya que lo había hecho yo todo, pero yo siempre voy de legal. La guita no estaba mal, pero yo quería más, lo último que quería es que na más salir el Ruedas nos tuviésemos que poner a chorar. El se porto, dijo que iba sólo cuando lo pillaron con aquel buga, se comió el sólo el marrón como un hombre. Ahora yo también me he de portar. Esparramamos a última hora un chalé en Puerta de Hierro, lo hicimos todo a lo loco, estos dos se habían comido unas bustaid y así no se puede currar, tuve que callarme porque el santo era del Jali, pero así no se puede currar, un descuido y pa dentro. Aún así tuvimos suerte había una maría bien alimentada, casi cien talegos, repartimos la guita, treinta para cada uno, el coche cargao de género se lo dejé al Capas y al Jali para que lo fuesen a cambiar a San Blas a los gitanos, luego arreglaríamos. Por hoy ya estaba bien, escondí la talegada me quedé con algo pa ir al baile y fui a buscar a la Susi.

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