Necesidad ( de Manuel Sirvent )

  Era muy duro al principio, pocos me querían mirar. Y en el borde del precipicio, mi raspa y mil espinas, indecisas por tiritar.

  Arrasando las quimeras por vacíos de sinrazón, la muerte andaba a la espera, y en la pared de arañazos me tembló el corazón.

  En las sombras escondido de este mundo y su olor. Desolado por distinto a todo mi alrededor, acepté la situación.

  Sumiso al roce de otro. Mi locura no era mas. Atado como un despojo, del que no puedo escapar,por no morir y luchar.

   La venganza con mis manos me la tomo con derecho. Miserias que traen los palos, y la necesidad de un perdedor con el pecho abierto.

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