Una mala noche (de Manuel Sirvent)

  Eran las cuatro de la mañana y no tenía ni un euro en los bolsillos. Se me acerco una chica y me dijo que si sabia leer el tarot.  Estaba pasando un mal momento. Por eso le entre suave y comprensivo , para una vez ganada su confianza, proponerle sin preambulo un polvo sin contemplaciones. Decia que no sabia que hacer,que no debia, que si dejaba al novio o no. Ya había visto esa mierda de gesto, se estaba escusando, le dije que yo no podia aconsejarla en ese aspecto, que debia de ser ella. Cuando me insitio le dije que yo no lo haria, asi me creyo un tipo honesto. De todas maneras acepto la propuesta. Me gustaban sus labios, por lo demas era un autentico asco, aparte de estupida. No me daba nigun morbo, pero queria saber que me la podia tirar. De vez en cuando pensaba, que quizas me molaria. Me propuso quedar mas veces. Le dije que si, aunque estaba practicamente convencido de que no lo haria. La bese. La cosa funcionaba hasta que le oli el aliento, me empezaron a dar arcadas y tuve que regular hasta el cuello. Ahi estaba seguro.  Le puse la mano en mi polla y le dije que me la comiera. Empezo a hacerlo, pero al rato se quedo con la cabeza apollada en mi pecho. Pero que haces le dije. Estoy descansando. Vaya mierda de tia, pense. Le pregunte que que queria a lo que me contesto que queria que me corriera. Me dijo que tenia la regla, que no esperaba esto, que si no me importaba. Le dije que no. Maldita la hora, el coño le olia aun peor. Decian que las gordas follaban mejor,     que eran muy agradecidas, pero esos movimientos antiesteticos no eran en absoluto motivadores. Se monto encima mio, no estaba ni empalmado. No entraba. Pontela dura me dijo. Era increible, pense en decirle que lo hiciera ella pero pase, queria acabar pronto. Se volvio a montar, esta vez si entro. Se empezo a mover toda entusiasmada. Me dio lastima, de ella y de su novio. Pensaba en la mierda de polvos que debian de hechar. La deje un rato y me la quite de encima. Le dije que se tumbara, me la puse dura y se la volvi a meter. Al poco empezo a respirar muy fuerte, para luego darme palmotazos en el pecho y gritar me encanta tu polla. Esa tia estaba loca, lo de gritar tenia un pase, pero lo de los palmotazos no me hizo ni puta gracia. Se corrio ante mi perplejidad. Segui a lo mio, queria acabar con todo eso. Quieres que me corra otra vez. Volvio a gritar. Me daba igual. Queria acabar. Vi que no podia y me aparte. Estaba desilusionada, me dijo de volver a intentarlo. No queria que se sintiera mal y le dije que si, que otro dia, que cuando surgiera. Me dijo que le dijera la verdad y me pregunto que si la gustaba. No me importaba lo que pensara de mi, le conteste que no, que no me gustaba fisicamente ni me gustaba como follaba. Antes de dejarme me dijo que se sentia fatal. De camino a casa me daban arcadas. Solo pensaba en llegar y ducharme. Lo hice.

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